Real Mamore 2 - Bolivar 1 - Torneo Clausura 2010

viernes, 10 de septiembre de 2010
El cuadro beniano se hizo respetar en casa. La victoria se la estructuró en el primer tiempo. Bolívar intentó pero no pudo.

Con una fe inquebrantable, un juego recio y un inspirado Juan Alberto Maraude, Real Mamoré derrotó por 2-1 a Bolívar y logró su segunda victoria en el torneo Clausura del fútbol boliviano, en un abarrotado estadio Gran Mamoré que terminó en fiesta.

La victoria le permite saltar a la quinta posición y compartir el puesto con Universitario y Guabirá, además de mejorar en algo el bajo punto promedio que lo compromete con el descenso de categoría, mientras que el celeste paceño desperdició la mejor oportunidad para alcanzar el liderazgo del certamen.

Mamoré comenzó el encuentro con la mejor actitud y alentado por su público, que era un acicate aparte, mientras que Bolívar no tenía la dirección clara y, con muchos desaciertos, permitió más llegadas a un plantel que tenía sed de victoria.

Antes del cuarto de hora el turbión beniano ya ganaba. Con un gol, Juan Alberto Maraude, a los 14 minutos, confirmó lo que el director técnico Sergio Óscar Luna pretendía en el encuentro. La apertura no fue ninguna casualidad y fue generada desde atrás por Juan Pablo Fernández, quien arrastró la marca y metió pelota al centro; Martín Palavicini arrastró marcas y dejó pasar el balón, y Maraude superó por vez primera a Robledo.

Luego Mamoré se agrandó y fue feroz en su ofensiva. Bolívar no afianzaba sus líneas y los errores en la parte media eran constantes; dejaba espacios que eran aprovechados por los trinitarios.

Las incursiones de los locales eran letales. Maraude, en dos ocasiones: uno con un remate envenenado y otro con golpe de cabeza, puso en apuros al arquero Marcelo Robledo. A esa embestida también aportaba Palavicini.

A partir de los 35 minutos, la Academia empezó a despertar, aunque aplicó el juego fuerte. Empero mejoraba su juego. Las arremetidas ya se sentían y el peligro en el arco de Pablo Lanz. Zé Carlos y Rudy Cardozo eran los más incisivos.

Cuando más ambición tenía la visita, una jugada que generó desde el centro de la cancha Palavicini terminó en gol. Apareció otra vez Maraude que, luego de recibir la gentileza de Palavicini, ganó en la carrera a Vanderlei Mascarenhas para rematar a media altura y anotar el segundo.

Ya en el segundo tiempo, aunque Mamoré mantuvo el mismo sistema, la Academia salió herida en el amor propio y con ganas de venganza. Estaba motivada y esperanzada de anotar el descuento.

El aporte de Alex da Rosa le dio más movilidad, que después tendría su fruto en el arco trinitario. Zé Carlos aprovechó una serie de rebotes en el área y marcó el gol del honor, a los 11 minutos del segundo periodo.

Luego de ese tanto, Bolívar presionó, pero no encontró la fórmula para romper una defensa que parecía una gran muralla y que tenía como caudillo a Doile Vaca. Varios fueron los intentos de los celestes.

Las frases

"Contento por todo el sacrificio que hizo el equipo ante un gran rival como Bolívar. Creo que fuimos superiores desde los primeros minutos”

Juan Maraude Delantero de Real Mamoré

"Bastante amargado porque había una ilusión, porque el equipo pensaba de una manera diferente. Creo que se dieron ventajas en los dos goles”

Néstor Clausen / Técnico de Bolívar

Real Mamoré 2

Pablo Lanz

Doile Vaca

Adhemir Arias

Juan Pablo Fernández

Ernesto Suárez

(17'ST Oliver Fernández)

Frank Oni

Richard Uriona

Julio César Cortez

Miguel Camacho

Martín Palavicini

(12'ST John Peña Carabalí)

Juan Maraude

DT: Sergio Óscar Luna

Bolívar 1

Marcelo Robledo

Luis Torrico

Ignacio Ithurralde

(1'ST Alex da Rosa)

Vanderlei

(25'ST Valdeir)

Henrry Bazán

Abdón Reyes

Leonel Reyes

Wálter Flores

Rudy Cardozo

(36'ST Didí Torrico)

Zé Carlos

William Ferreira

DT: Néstor Clausen

Gol Min. Autor

1-0 14'PT Maraude (RM)

2-0 44'PT Maraude (RM)

2-1 11'ST Zé Carlos (B)

Estadio: Gran Mamoré

Recaudación: No se dio a conocer

Público: Unos 8.000 asistentes.

Árbitro: Nelio García

Asistentes: Efraín Castro y Juan Pablo Flores

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